Las Damas Voluntarias de la Comunidad Ser-Vida Perú es un grupo de mujeres distinguidas de tesón y valor que se asocian con un fin común y por voluntad a la Comunidad Ser-Vida, al ver el trabajo que hacen sus hijos deciden extender sus manos para compartir con ellos y luchar juntos por la Vida y la Dignidad y así trabajar en favor de las personas más necesitadas en la Misión ASIA y apoyando en la Misión Joven.

MISION:
Contribuir de manera, humana, eficiente y efectiva en la Comunidad Ser-Vida Perú promoviendo el deseo y la convicción de poder lograr un cambio en nuestra sociedad a la luz del Evangelio, fomentando una conciencia clara de las principales necesidades de la comunidad en sus misiones, especialmente en la Misión ASIA, ejecutando planes de acción con la certeza de concebir que somos uno en el problema al igual que uno en las soluciones.

VISION:
Por nuestra experiencia seremos de mayor influencia en nuestra Comunidad Ser-Vida por lograr un constante despertar de conciencia en los diferentes temas que involucren un crecimiento personal y profesional de sus integrantes, así como de los hermanos de nuestras Misiones: ASIA y Joven dentro de su ámbito de influencia (familias, amigos, vecinos y comunidad), llegando a ser un punto de partida para todos sus integrantes y comunidades de acción donde se encuentren todas las vías y ramas de conocimiento logrando así un desarrollo de conciencia como una fuerza de cambio.

VALORES:

  • Responsabilidad
  • Honestidad
  • Generosidad
  • Fortaleza
  • Compromiso Social
  • Trabajo en equipo
  • Humildad
  • Disciplina
  • Organización
  • Servicio

Testimonio de una Dama Voluntaria Ser-Vida:

Era una navidad del año 2000 mis sobrinos que son del Movimiento Nacional “Comunidad Ser-Vida” hicieron una chocolatada en un Hogar de Niños abandonados en El Agustino y en ese hogar vivía un niño que les robo el corazón, las hermanas contaron que un día les tocaron la puerta y al abrir encontraron a una joven mujer con un niño en brazos – solo les dijo- Hermana quiero dejar a mi hijo con Uds. yo regreso después- y lo dejo, las hermanas que solo estaban preparadas para sus labores de la comunidad, tuvieron que aprender a hacer biberones, a cambiar pañales a despertarse por la noche a atender a ese pequeño bebe que le cambio la vida, consultaron con su Casa Mayor y el Padre Diego les dijo que por alguna razón había llegado a la casa.

A partir de ese momento las hermanas eran expertas mamas de ese pequeño Ángel que llego al Hogar. Decidieron ponerle de nombre Francisco Xavier en honor del Patrón de la Comunidad. Francisco Xavier venia con una gran misión para la Comunidad y las hermanas, era el primer niño en la casa de la hermanas, después poco a poco llegaban otras mujeres a dejar sus niños y no regresaban por ellos, pero ya era más fácil las hermanas eran expertas Francisco Xavier las había preparado a todas y cada una de ellas. Una tarde de verano fuimos invitadas a un compartir en el Hogar de la Misericordia en el Agustino y fuimos recibidas por un adorable Padre español, El Padre Diego y por Francisco Xavier ese adorable niño que abrió la puerta para que otros niños como él no se quedaran sin hogar.

Ese día pude ver el rostro de Francisco Xavier del niño del cual siempre nos hablaron, era el rostro de un niño feliz, sonriente, amoroso se encargo de acercarse a cada una de nosotras, de tocarnos de sonreírnos de hacernos ver que el estaba allí feliz, que todas las hermanas eran su madre y que el Padre Diego era su padre, era su Hogar.

El padre Diego nos celebro una misa y nos invito frente al Señor de la Misericordia a ser parte del voluntariado del Hogar, sentí que era el Señor de la Misericordia quien me lo pedía, como decir No a tanto honor, acepte, pero sentí en mi corazón que Dios quería mas de mi y más de cada una de nosotras, Jesús quería nuestro compromiso, nos colocaron la Medalla del Señor de La Misericordia y sentí aún más grande el compromiso, que difícil es decir: MIRAME JESUS ESTOY AQUÍ PARA AYUDARTE, PERO NO ERA ESO LO QUE ME ASUSTABA, LO QUE ME ASUSTABA ERA FALLARLE, FALLARLE AL QUE LO PUEDE TODO PERO QUE ME HABIA MIRADO POR UN INSTANTE, PARA DECIRME NECESITO TU AYUDA, A MI QUE SIEMPRE QUIERO SU AYUDA.

Bueno, como él es misericordioso, cada vez que emprendemos una actividad su presencia se hace evidente ante nosotros, desde los colores que reflejan sus hermosos Rayos hasta el sonido musical del evento. Como cuando llevo a Francisco Xavier al Hogar e hizo que el fuera el niño símbolo de la Comunidad, Francisco Xavier, a los 4 años fue adoptado por una familia que no sabemos quiénes son, pero solo puedo decir que él ahora tiene una mami para el solo que lo ama, que lo protege y que le da lo mejor, también se que Francisco Xavier con una caricia y un beso puede decirle cuanto la ama y con un abrazo le dice gracias y sé que en ese gracias están las gracias que siempre le dará a las hermanas de la Comunidad y que ellas vivirán en su corazón por toda la eternidad.

Yo también quiero decirte gracias Francisco Xavier porque a través tuyo, vi a Jesús niño, especial, carismático, alegre, feliz, lleno de amor como deberían ser todos los niños del mundo. Hoy formamos parte de nuestra “Comunidad Ser-Vida” en la rama de Damas Voluntarias con los mismos objetivos y la misma espiritualidad defender la vida y la dignidad de todo ser humano, teniendo la certeza que en el otro siempre esta nuestro amado Jesús Maestro, teniendo una sola vocación que es pertenecerle a Jesús… Lo único que puedo decirte es gracias Jesús porque un día te fijaste en un Grupo de mujeres para pedirnos ayuda, esperamos no fallarte y si lo hacemos solo recuerda que simplemente somos seres humanos.

Tu también puedes ayudarnos, escríbenos damasvoluntarias@ser-vidaperu.com
o comunícate con nosotros al telef.: 00511- 2631655